miércoles, 18 de diciembre de 2013

MIEDO....

No se porque lejos de mejorar todo en mi vida siempre termina lléndose al hueco más oscuro, estoy cansada y no quiero seguir, ¿en qué momento dejé que todo esto pasara? si tan solo hubiera parado a tiempo tal vez mi vida sería un poco más llevadera. Hoy, después de más de un año sin pesarme, he descubierto mi horrible peso, solo quiero esconderme, gritar, cortarme y que tal vez me atropeye un bus, es tan indescriptible lo que siento, era mucho más de lo que pensaba que podía haber subido, como pude haber subido los mismos 16 kilos que había bajado con tanto esfuerzo de la mano de Ana, y cómo fue que subí incluso un kilo más, ¡Todo es culpa de mi mamá, del psiquiatra, de mi hermana, mis amigas! de todos lo que me querían ver comiendo de nuevo, y también mía que en mi enorme debilidad les terminé haciendo caso, me dediqué a comer sin parar, sin pensar en el mal que me estaba haciendo, pensando que al contrario estaba haciendo lo mejor para mí, me excedí, crucé (como es acostumbrado en mí) cualquier límite decente, abusé de mi cuerpo y de mi mente, dejé de luchar por mis ideales de "belleza" y recaí, rodé y rodé a lo más profundo del pozo del que había logrado casi salir, ahora no veo salida, todo está negro, me siento perdida, y no tengo ese abrazo cómplice que tanto necesito, me siento tan sola, tan triste, tan miserable... ¡necesito tanto un maldito abrazo! y tanto un maldito bus!

lunes, 2 de diciembre de 2013

MÁS BAJOS QUE ALTOS

Esta semana ha estado llena de altibajos, (más bajos que altos) me he sentido agotada en todas las formas posibles. Por un lado mi trabajo me agobia, llego a trabajar a las 9:00 a.m. y salgo a las 10:00 p.m. aunque tengo que confesar que de una u otra forma es una buena forma de pensar en cosas diferentes a comida. Por otro lado mi hermana vino el martes porque viene a estudiar una semana al mes su especialización, (me encantó verla) al llegar me dijo que había aumentado de peso considerablemente (ya no me encantó tanto verla) pues en 20 días que dejamos de vernos subí mucho, yo lo sabía, mi ropa ya se estaba "encogiendo" había estado evitando pensamientos sobre mi aparente gordura, pero últimamente la gente me recuerda que soy un hipopótamo, imposible olvidarlo entonces. 

Como mi ansiedad ha estado tan presente en mi vida estos días, decidí comprar unas pastillas naturales para suprimir el apetito, se supone que ayudan a quemar grasa también y a acelerar el metabolismo, yo no soy muy creyente de esas cosas, pero desde el viernes las estoy tomando, me ayudan un poco, aunque debo confesar que los pensamientos sobre "comida" no desaparecen, ayer y hoy comí por la noche (No exageradamente), y luego vomité, nunca he sido muy fanática de mía pero es que ya llegué al límite, no puedo seguir engordando, he decidido bajar al precio que sea.

Es extraño, pero mi hermana me preguntó hoy si he estado juiciosa con la comida porque me veía la cara más delgada, es cierto que lo primero que me baja son los malditos cachetes, espero que desaparescan ya. Me duele la garganta porque no estoy acostumbrada a vomitar seguido, creo que por primera vez me pegaré a mía de la misma forma que a ana, tal vez ahora si logre algo y rápido, debo ser fuerte si quiero sentirme bien de nuevo, mi autoestima está cada vez más en el piso, y yo no hago mucho para ayudarme. Por otro lado se que tengo que volver donde el psiquiatra, espero ir en enero, retomar las pastillas para la depresión, porque me mata, siento que todo me resbala, que nada me importa, que mi vida no tiene sentido, que nada lo tiene, estoy brava todo el tiempo, todo me estresa, me molesta y quiero gritar pero no puedo. Me siento sola....
Al carajo todo el mundo!