lunes, 15 de junio de 2015

ACTUALIZO

Cada vez se me hace más difícil volver a escribir, de hecho ya no escribo con la misma emoción de antes intentando conceptualizar todo, o hacerlo sonar bien. Algunas cosas han mejorado, otras simplemente se rehúsan a cambiar, pero sigo intentando "vivir". 
Sigo en mi ciudad, lejos de Bogotá, sintiéndome un fracaso después de haber renunciado a mi trabajo por un trastorno mixto de ansiedad y depresión grave, por sentir que no podía manejar las cosas, no sé en realidad por qué fue que me llené de tanto miedo, pero ya no importa, no me arrepiento de haber renunciado, aunque no niego que cada día que pasa, me pregunto si hubiera sido mejor quedarme en mi antiguo trabajo, antes de irme a un lugar en el que iba a crecer profesionalmente y donde no duré más de 3 semanas. 


He aprendido mucho de todo lo que me pasó, es doloroso, pero sé que de algún modo fue lo mejor. Descubrí lo que "no" quiero en mi vida, lo que "sí" quiero, reordené mis prioridades, he recuperado algo de lo que era mi personalidad, no me siento tan sola y tan vacía como en bogotá, estoy con mi familia y trabajando en mi salud mental. Por otro lado, el trabajo es mucho, no me queda tiempo de nada, lo que es bueno y malo a la vez, pues no he tenido nada de tiempo para mí o para dedicarle las personas que quiero. Estoy pensando en trabajar solo medio tiempo en uno de los trabajos que tengo y dedicarle el otro medio tiempo a mis trabajos independientes y a la empresa que quiero crear con mi prima, tengo muchos proyectos, y lo mejor es que he perdido el miedo, ahora no tengo nada que perder si fracaso, he estado tan en el fondo, que ahora solo puedo ir para arriba, no creo que pueda caer más profundo de lo que caí, estuve en el infierno, me quemé, sentí que en verdad me iba a morir, cada respiro se sentía como ácido entrando a mis pulmones. Ahora todo es diferente, no puedo decir que respiro el perfume de los jardines del edén, pero todo parece cobrar un nuevo sentido, no todo está tan oscuro, estoy reconstruyendo mi proyecto de vida, ese que se derrumbó sepultándome bajo sus escombros. Estoy con alguien, no me siento del todo bien en mi relación, pero estoy intentando que funcione, no sé si la que no funciona soy yo, o definitivamente no es la persona para mí. Lo que sí sé es que es un hombre maravilloso, romántico, tierno, comprensivo, leal, honesto, bueno, y mil cosas más, y se merece a la mejor persona del mundo, no creo que sea yo, pero seguiré intentándolo un tiempo más, todos tenemos un límite y confío en que sabré cuando sea el momento de dejarlo ir en caso de no enamorarme. Sigo pensando en esa persona que me gusta, un imposible, pero es momento de dejarla ir, está con alguien, está feliz y lo nuestro nunca pasará de ser una bonita amistad. Estoy destinada a querer a las personas equivocadas y a estar en lugares en los que no encajo. 
Por otro lado, esta semana me pesé, no lo hacía desde diciembre o enero, me daba pánico subirme a la báscula, y bueno, tenía razón, subí 8 kilos desde noviembre, estoy en 56,6 kilotes de grasa y lo odio, pero no me voy a rendir, al menos esta vez no subí 16 kilos como casi siempre me pasa, bajar 8 kilos es mucho más fácil, y lo haré en 2 meses. Creo que no me quedan más cosas "no interesantes" por contar. <3